Diez razones para comprarte o para regalar arte
Cuando llega Navidad o tenemos bodas, cumpleaños, santos, aniversarios o celebraciones especiales, siempre deseamos hallar un regalo que sea original, distinto, que sorprenda y provoque el agradecimiento y reconocimiento en la personas que lo reciben. Algo que sea singular y recordado especialmente por quien lo recibe.
Regalar una obra de arte, bien escogida y enmarcada, tiene ventajas y singularidades nada desdeñables:
1º Estamos haciendo un regalo único y exclusivo, puesto que no hay en todo el mundo otra pieza igual. Frente a los objetos industriales o las obras pseudo-artesanales que venden las tiendas de regalos, nosotros ofrecemos algo especial y distinto.
2º Es un regalo inusual e inesperado, que sorprende. En adelante, siempre que la persona vea el cuadro se acordará gratamente de nosotros. Nuestro acto deja una huella perdurable.
3º Si es una obra de encargo, se puede personalizar de múltiples formas: puede ser la pintura de un paisaje o vista que esa persona aprecie especialmente. Quizás un retrato suyo o de un ser querido. Puede incluir una dedicatoria personal del artista, las firmas de los seres queridos, etc. Las opciones son infinitas.
4º Es un regalo que siempre es muy bien apreciado: las pinturas y obras de arte se consideran un bien valioso, escaso y costoso al que habitualmente no se suele tener acceso.
5º Regalamos un bien perdurable: una obra de arte se atesora y pasa de generación a generación. Se cuida y mantiene primorosamente y habitualmente se considera entre el patrimonio más valioso que contiene una casa.
6º Es un bien cargado de valor social y cultural: su contemplación aporta una experiencia visual y estética que enriquece la vida de las personas que la experimentan.
7º Además tiene un alto valor práctico ya que, como elemento decorativo que es, siempre encuentra un lugar destacado en la vivienda de quien lo recibe.
8º Las obras de arte siempre confieren un valor de exclusividad y distinción a la estancia en la que se encuentran.
9º Es un regalo nunca pasa de moda y además se revaloriza como inversión patrimonial: el arte tiene de media un 3% o más de revalorización anual.
10º Económicamente, el arte es más accesible de lo que se cree: es fácil encontrar obras originales y de calidad a partir de 50-100 euros. Si el coste del regalo se comparte entre varias personas se puede acceder a obras de gran calidad y tamaño a costes relativamente reducidos.
Por todo ello, regalar obras de arte es ofrecer una magnífica combinación de belleza, cultura, patrimonio y cariño, que al final es lo más importante.
